Una piedra engastada no se puede pesar. Introduzca su talla, sus medidas en milímetros y su naturaleza: obtendrá el peso estimado en quilates. O al revés, si busca las medidas de un peso determinado.
Densidad aplicada: 3.52 g/cm³
Déjelo vacío: se aplica la profundidad habitual para ese diámetro. Indíquela si la ha medido.
Peso unitario estimado
1.00ct
El método es el del oficio, y conviene conocer sus límites.
Tres situaciones en las que pesar es imposible, o llega demasiado tarde.
Sobre el método, su precisión y sus límites.
Es una estimación, con una diferencia habitual del 5 al 10 % respecto a la pesada. Supone proporciones de talla estándar; una piedra muy profunda o de cintura gruesa pesará más de lo que indica el cálculo. Para una piedra suelta, la balanza sigue siendo la referencia — la estimación sirve cuando pesar no es posible.
Porque el quilate es una unidad de peso, no de tamaño. A igualdad de medidas, un zafiro pesa alrededor de un 14 % más que un diamante, y una esmeralda un 23 % menos. Las tablas de conversión corrientes solo valen para el diamante: aplicar una tabla de diamante a un zafiro falsea el resultado ya en el primer decimal.
En una piedra redonda, el diámetro en la cintura. En las demás tallas, la longitud y la anchura también en la cintura. La profundidad se mide de la mesa al cúlet. En una piedra engastada la profundidad suele ser inaccesible: partir de un peso objetivo permite entonces deducirla.
Es la correspondencia de referencia para un brillante redondo de proporciones estándar, y se usa muchísimo en el oficio. Pero una misma piedra de un quilate puede medir 6,3 o 6,7 mm según su profundidad. El diámetro informa del aspecto visible; el peso, de la materia: no son intercambiables.
Porque el peso se reparte de otra manera. Una piedra tallada profunda concentra su materia bajo la mesa: pesa su quilate pero parece más pequeña vista de frente. A igual peso, una talla extendida parecerá mayor. Es el compromiso clásico entre rendimiento y apariencia.
Sí, y es donde más útil resulta: pesar una piedra de 1,2 mm por separado tiene poco sentido, mientras que calcular por medidas y multiplicar por la cantidad da el peso de un lote entero. Es también donde más hemos trabajado la exactitud. Muchas tablas de conversión recogen valores comercialmente redondos (1,0 mm = 0,005 ct; 1,25 mm = 0,01 ct) que sobrestiman el pavé entre un 15 y un 25 %: llevadas a la geometría, suponen piedras con un 80 o 90 % de profundidad, que no existen. Nuestro modelo está calibrado con piedras por quilate realmente medidas — se cuentan las piedras de un lote y se pesa el lote.
El cabujón está disponible, con un coeficiente adaptado a su forma abombada. La estimación es, no obstante, menos precisa que en una talla facetada, porque la altura de la cúpula varía mucho de una piedra a otra.
No. El cálculo se hace íntegramente en su navegador, no se envía ni se guarda nada. La herramienta es de acceso libre, sin registro.
En Liink, cada piedra tiene su lote, su peso y su trazabilidad: de la recepción al engaste, hasta la deducción automática del peso de las piedras en la cuenta de peso del metal.
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